El balneario
Estos días no me he acercado al blog porque he acudido a un viaje del IMSERSO que ha consistido en una estancia de diez días en un balneario de Tarragona (Hotel Balneario Playa de Coma-ruga, junto a mi pareja y unos amigos. He descubierto un hotel de los muchos que fian su salvación a esos viajes baratos de personas mayores, con unos precios muy ajustados para el programa del IMSERSO, con una comida digna y variada en una de las playas del Vendrell que como practicamente todas ha sufrido una especulación feroz con una urbanización excesiva. Lo que me ha hecho recordar aquellos debates con el sociólogo Mario Gaviría sobre si era más conveniente construir diez o doce Benidorms y concentrar en ellos toda la actividad humana o urbanizar, cosa que se ha impuesto, toda la costa desecando los aiguamolls y no dejar sin asfaltar un solo centímetro de playa.
Que porqué considero adecuado el recurso del balneario para los P.K. no hace falta devanarse mucho los sesos para concluir que un balneario aporta relajacòn, posibilidad de una dieta adecuada, junto a los beneficios que dan las aguas termales. Incluso algunas actividades de las que se preparan para los grupos del IMSERSO. Aunque los P.K, deberíamos tener la oportunidad de participar al menos cuatro veces al año en el programa de termalismo y no dos.
Ahora que de vuelta a casa me siento frente al ordenador y rememoro los momentos pasados
escuchando al grupo vasco Zea Mays y cómo canta Negua jan do ta y la belleza de los movimientos de la intérprete de signos, me lleno de nostalgia por los momentos pasados en el balneario y una lágrima pugna por salir al exterior.
Cierto. Fueron unos días especiales que volveremos a repetir, seguro.
ResponderEliminar