Mi equilibrio
Hace días que no escribo una entrada nueva en mi blog, Otros acontecimientos se han puesto por delante en el marco de mi vida, cosas que han llamado mi atención, que han concentrado mis esfuerzos: ver cómo resultaba mi viaje del Imserso a Córdoba,donde aparte de la Mezquita, tuvimos ocasión de ver dos patios de los del concurso.También me sirvió para medir mis fuerzas, aunque la ida y la vuelta en AVE resultó muy cómoda.
Mi mayor peligro del Parkinson procede de la falta de equilibrio. Es como si sufriera una atracción especial por determinados rincones de la casa, Especialmente el baño y la cocina. Son determinadas posturas o escorzos los que me hacen caer, mientras que en la calle son los imprevistos, ante los que me encuentro, mi principal causa de caída. Con todo observo que es importantísimo saber caer bien, como en el judo en el tatami. De esta forma nos ahorraaremos gravedad en las caídas y que el impacto sea menor.
Esta falta de equilibrio la tengo a lo largo de todo el día, asi que mi temor acompañe mis días, mis recorridos largos o cortos y que mi cuidadora viva con horror cualquier ruido que se salga de lo normal.Y en el fondo lo que hay es miedo a la única alternativa posible: la silla de ruedas.
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